Piedras Negras, Coahuila.— Un grupo de ciudadanos apoyó en una marcha pacífica convocada por Vica Torres, quien pidió el apoyo ciudadano, ya que su hija le fue arrebatada por su padre, a quien la menor acusó de abuso sexual.
La madre, quien primero enfrentó una lucha legal, no pudo superar el proceso debido al contubernio entre abogados y personal del Empoderamiento de la Mujer y del PRONNIF.
A esto, la madre de la menor exhibió videos de su hija donde denuncia los hechos y convocó a una marcha desde el puente ubicado en el cruce de Román Cepeda con 16 de septiembre, con dirección al Empoderamiento de la Mujer, cruzando todo Pérez Treviño para llegar al Empoderamiento de la Mujer ubicado en la Avenida Las Américas.
En el lugar, Vica recibió unas llamadas de la subsecretaria del estado, Sonia Villarreal Pérez, quien intentó arreglar la situación.
Pero, en un giro inesperado, el movimiento que hasta ese momento era pacífico se tornó algo hostil.
Un grupo de personas que se integró a la manifestación empezó a tomar el control, ocupando por un tiempo el cruce de Avenida Industrial con Las Américas; después se movilizó al cruce de Berrueto con Industrial y se dirigió a la casa del padre de la menor, ubicada en la colonia Central, donde las cosas empezaron a subir de tono, ya que uno de los individuos quebró los vidrios de una ventana, sin que la policía pudiese —o, más bien, quisiera— intervenir.
El grupo de manifestantes, convertidos en porros, tomó de nuevo la Avenida Industrial en su cruce con Pérez Treviño, cerrando la vialidad por unos minutos y el acceso a calles principales, como la calle Juan de la Barrera.
Incluso un restaurante se vio afectado, ya que los manifestantes (porros) tomaron el control del estacionamiento.
Un camión de una empresa de transporte de personal fue, por unos instantes, tomado por el grupo de porros, ya que uno de los organizadores, identificado como Uriel, incitó la toma del Puente Internacional número 2; por ello el grupo se trasladó hasta allá para tomar el control del tráfico internacional, afectando a ciudadanos que transitaban entre las dos fronteras.
En el lugar, el grupo de porros —o manifestantes— ya no apoyaba la causa, pues la madre de la menor violentada dialogó con ellos para que liberaran las vías, pero uno de los líderes le dio un rotundo “no”.
Minutos de tensión se vivieron en el lugar cuando tres autos salieron de la fila y los porros agredieron con piedras, ocasionando daños y lesiones a conductores.
Uno de los afectados llegó hasta una clínica privada, donde recibió atención médica.
Los hechos violentos obligaron a las autoridades de Estados Unidos a emitir una alerta para sus ciudadanos que se encontraban en tránsito por la ciudad de Piedras Negras, debido a que las protestas escalaron de pacíficas a violentas.
Fotografías: Giancarlo Martínez


