¡Ganamos y a nadie le queda la menor duda!
Frase célebre de la líder regional del PRI, Sonia Villareal, quien festejó a lo grande la victoria del diputado Memo Ruiz.
La comandante regional del PRI aventó la casa por la ventana y se dejó caer con Los Chicos de Barrio y el grupo regional del momento, Los Aliados.
La comandante regional (SN) festejó solo a las líderes de colonia, a quienes, además, les dieron un pequeño detalle económico.
A la fiesta no fueron invitadas ni invitados quienes les dieron el voto de confianza; como es costumbre, se les buscará en diciembre, cuando la jefa regional empiece sus operaciones de nuevo para acomodar al candidato del PRI a la alcaldía de Piedras Negras.
Por lo pronto, la mano que mece la cuna ya dejó ver su poderío, tanto en la política como en el PRI.
Por lo menos eso queda claro en el Palacio Rosa de Saltillo, que manda más, y los pobres incrédulos que tienen años trabajando para el PRI ni siquiera son mencionados.
Sin embargo, el escenario político de la comandante Sonia y del PRI podría cambiar si en el país de las barras y las estrellas se cumplen en tiempo y forma las investigaciones que se tienen en el estado de la Estrella Solitaria (Texas), acción que tendría repercusiones en la política, por lo menos, del norte de Coahuila.


