Monterrey, Nuevo León.- Un padre de familia denunció que su hijo de 13 años, pero con la edad mental de uno de 9, fue agredido por cuatro policías de Fuerza Civil, quienes lo retuvieron injustificadamente, luego de que un hombre lo acusó de robar una computadora, el martes en el Fraccionamiento Aztlán.

Por la agresión, Víctor Manuel, como fue identificado el menor, resultó con marcas en sus muñecas y en el cuello, además de diversos moretones en el cuerpo y la cara.

“Él tiene un autismo ligero, piensa que es un dinosaurio y se va al monte a jugar”, contó Ramón Nava, el padre del adolescente.

“Cuando regresaba de jugar un vecino de por ahí (de la calle 20 de Noviembre, en el Fraccionamiento Aztlán), al que se le perdió una computadora, lo acusó de que él se la había robado, y los policías lo detuvieron”.

Según la denuncia que Nava presentó ante la Fiscalía, el niño fue interceptado por los oficiales a bordo de la granadera FC1110 cerca de las 20:00 horas del martes, en el cruce de las calles 20 de Noviembre y Humanismo Social.

Testigos relataron al padre de familia que los policías sometieron al menor, de 1.5 metros y 50 kilos, quien asustado inicialmente se resintió a una revisión.

“Lo tiraron al piso y lo patearon, luego lo esposaron y lo subieron a la parte de atrás de la patrulla”, manifestó.
Los policías dijeron a los testigos que se lo llevaban por el robo de la computadora, aunque no le encontraron entre sus pertenencias algo que lo incriminara.

Metros más adelante, dijo el padre del afectado, ya en la Colonia Morelos, los policías bajaron al niño de la patrulla, le quitaron las esposas y luego lo amenazaron.

“Le dijeron que no lo querían volver a ver en la calle, que si se lo encontraban le iba a pasar lo mismo, todo eso se lo dijeron pero con malas palabras”, agregó Nava.

El niño fue a la casa de su papá a contarle lo que pasó y más tarde su versión fue confirmada por los testigos.