El alcalde de Piedras Negras, Jacobo Rodríguez, reconoció que durante las festividades de fin de año existió un pésimo control en la comercialización de la pirotecnia, lo que permitió que diversos comerciantes aprovecharan y vendieran cohetes prohibidos.
Sin embargo, dentro de lo malo, el edil rescató que se detectó un acto de corrupción por parte de un inspector municipal a través de una denuncia anónima que reportaba la venta de pirotecnia prohibida, por lo que fue dado de baja el pasado 31 de diciembre.
Pese a esta situación, el edil rescató que gracias a una denuncia anónima se logró identificar un acto de corrupción cometido por un inspector municipal, que recibió dinero de un comerciante a cambio de permitir la venta ilegal de producto prohibido.
Al ser interrogado, el vendedor confesó haber entregado efectivo al funcionario municipal a cambio de operar sin restricciones.
Por último, el alcalde fue enfático al señalar que esta experiencia servirá para endurecer las medidas: “El próximo año habrá cero tolerancia”, afirmó.


