Ciudad de México.- José Ángel Ramos Jiménez, padre del niño que asesinó a su maestra y se suicidó en el colegio Cervantes, estuvo preso tres años en Estados Unidos, acusado de conspiración y posesión de metanfetamina con intención de distribuirla.

El hombre fue capturado en una operación a cargo del agente de la DEA, Colby J Cason, quien el 26 de mayo de 2016 obtuvo información de un agente encubierto, quien le reveló que José Ángel recibiría 31 kilogramos de metanfetamina en la ciudad de Oklahoma, equivalentes a casi 3 millones de dólares.

Dos días después, con autorización de un juez, el teléfono de Ramos Jiménez fue intervenido y el primero de julio, a las 10 de la mañana, fue ubicado en Oklahoma, por lo que agentes de la DEA desplegaron un operativo de vigilancia para rastrear cada uno de sus movimientos.

Al medio día, llegó -en una camioneta Jeep Cherokee blanca, con placas de Durango- a un restaurante IHOP, ubicado en Midwest City, acompañado por un hombre, quien fue identificado como Alejandro Favela Santamaría.

Del restaurante salieron 45 minutos después y se dirigieron a una parada de tráilers; ahí les descargaron la droga de un tráiler y después se trasladaron al hotel La Quinta INN, donde fueron detenidos en el estacionamiento por agentes de la DEA, quienes les encontraron 25 bultos de mentafetamina de un kilogramo cada uno, relató Imagen Noticias.

Sin embargo, los agentes no se conformaron con detener a José Ángel Ramos. Un agente encubierto lo acompañó a entregar la droga a una casa en Oklahoma, donde fue recibida por una mujer latina, identificada como Guadalupe Ortiz Rodríguez, quien a cambio de esta le entregó una bolsa negra con cerca de 70 mil dólares.

José Ángel y su cómplice fueron acusados de conspiración y posesión de metanfetamina con intención de distribuirla. Ramos Jiménez fue liberado el 28 de octubre de 2019 y deportado a México.