Boeing paraliza su flota de aviones 777 tras incidente en Estados Unidos

Los 128 aviones de pasajeros Boeing 777, equipados con el modelo de motor implicado en un peligroso incidente de un avión que despegó de Colorado, fueron inmovilizados en tierra, afirmó este lunes una portavoz de la compañía.

La compañía estadunidense había “recomendado” el domingo por la noche la suspensión de los vuelos de este tipo de aeronave.

La aerolínea estadunidense United Airlines, víctima del incidente, las dos grandes compañías japonesas, ANA y JAL, y la surcoreana Asiana Airlines, ya habían anunciado entre el domingo y el lunes la inmovilización de sus aviones de ese tipo.

Además, el Reino Unido decidió prohibir su espacio aéreo a los Boeing 777.

“Tras los problemas de este fin de semana, los Boeing 777 con motores Pratt & Whitney 4000-112 estarán prohibidos de manera temporal en el espacio aéreo británico”, dijo Grant Shapps en Twitter.

La autoridad británica de aviación civil precisó que estas aeronaves, inmovilizadas por el fabricante estadunidense, no eran utilizadas por compañías británicas.

Por su parte, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) ordenó el domingo inspecciones adicionales en algunos aviones de pasajeros del modelo Boeing 777.

La Oficina de Transportes y de Seguridad de Estados Unidos también está investigando el incidente, en el que no se registraron heridos.

“Mientras prosigue la investigación, recomendamos suspender las operaciones de los 69 aviones 777 en servicio y de los 59 aviones de reserva equipados con motores Pratt & Whitney 4000-112”, declaró el domingo Boeing en un comunicado.

United Airlines dijo que había sacado de servicio voluntariamente 24 aparatos Boeing 777 y que esperaba que la medida “tan solo causara molestias a una pequeña cantidad de clientes”.

Japan Airlines (JAL) y All Nippon Airways (ANA) anunciaron que dejaron en tierra, respectivamente, 13 y 19 aviones con motores PW4000, pero no anularon ningún vuelo porque sustituyeron esos aparatos por otros.

El Ministerio japonés de Transportes indicó que había ordenado inspecciones más estrictas después de que un avión JAL 777 que cubría la ruta de Tokio a Naha, en la isla de Okinawa, sufriera problemas con “un motor de la misma familia” en diciembre.

El Ministerio de Transporte de Corea del Sur, por su parte, dijo el lunes que por los momentos no tenía la intención de dejar aviones en tierra pero que monitoreaba la situación.

Pero Asiana Airlines, la segunda compañía más grande de Corea del Sur, ya tomó la decisión de no usar los siete Boeing 777 de los que dispone.

En cuanto a Korean Air, la principal aerolínea del país, que en un primer momento declaró a AFP que había dejado en tierra sus seis Boeing 777 equipados con motores PW4000, dijo que espera instrucciones oficiales de los reguladores surcoreanos.

En un comunicado publicado en Twitter, Steve Dickson, administrador de la FAA, explicó que tras haber consultado con su equipo de expertos en seguridad aérea, les ordenó que emitieran “una directiva de aeronavegabilidad de emergencia que requerirá inspecciones inmediatas o intensificadas de los aviones Boeing 777 equipados con ciertos motores Pratt & Whitney PW4000”.
Duro golpe tras problemas del 737 MAX

Un Boeing 777-220 de la compañía United Airlines que acababa de despegar el sábado de Denver (Colorado) en dirección a Honolulu (Hawai) con 231 pasajeros y 10 tripulantes tuvo que regresar después de que su reactor derecho se incendiara.

La aeronave pudo aterrizar de manera segura en el aeropuerto de Denver y ninguno de sus ocupantes resultó herido.

Los residentes del suburbio de Broomfield, en Denver, encontraron grandes piezas del avión esparcidas por su vecindario, incluida una pieza circular gigante de metal que aterrizó en el patio de un vecino.

El fabricante de aviones estadunidense tuvo graves problemas en los últimos años con otro de sus modelos, el 737 MAX.

El avión tuvo que dejar de ser utilizado en marzo de 2019 tras dos accidentes que dejaron 346 muertos, el de Lion Air en Indonesia en octubre de 2018 (189 fallecidos) y el de Ethiopian Airlines, en marzo de 2019, en Etiopía (157 muertos).

Al cabo de más de 20 meses, y después de que se modificara el programa de comando de vuelos y se pusieran en marcha nuevos protocolos en la formación de los pilotos, se autorizó la reanudación de los vuelos del aparato, a partir de diciembre de 2020.

La pandemia de covid-19 y sus desastrosas consecuencias en el transporte aéreo internacional han provocado la cancelación de pedidos de cientos de aviones.