Constellation Brands, dueña de Corona y Modelo, anuncia el paro de sus plantas en México por COVID-19

La empresa dueña de las marcas de cerveza Corona, Modelo y Pacífico confió en poder cumplir con las demandas de los consumidores de Estados Unidos y no espera una interrupción del servicio a corto plazo para los minoristas o consumidores.

Madrid, 8 de abril (Europa Press).- La compañía de bebidas Constellation Brands, propietaria de marcas de cerveza como Corona o Modelo, reducirá su producción en México para garantizar la seguridad en sus fábricas y evitar un impacto irreversible en sus operaciones por el impacto del COVID-19, según informó en un comunicado.

La acción emprendida por la compañía va en línea con las medidas adoptadas por otras cerveceras en México y con las disposiciones del Gobierno Federal de México. La empresa alega que esto ayudará a garantizar su capacidad para restaurar las operaciones una vez que toda vuelva a la normalidad.

“La seguridad, la salud y el bienestar de nuestros empleados, socios comerciales y comunidades aledañas sigue siendo nuestra principal prioridad, y nuestros corazones están con los afectados por este terrible virus”, ha destacado el presidente y director ejecutivo de la empresa, Bill Newlands.

Newlands ha explicado que se adoptan estas medidas adicionales una vez conocida la respuesta de la Administración mexicana a esta crisis en materia económica y sanitaria. Por otro lado, ha señalado que en las últimas semanas la empresa ha acelerado la fabricación de productos con un alto volumen de demanda, así como de suministros de primera necesidad a través de su red de almacenes en Estados Unidos.

“Seguimos confiando en nuestra capacidad para continuar satisfaciendo las necesidades de los consumidores de Estados Unidos y no esperamos ninguna interrupción del servicio a corto plazo para los minoristas o consumidores”, ha concluido el presidente de la firma.
Constellation Brands registró unas pérdidas netas atribuidas de 11.8 millones de dólares (10.9 millones de euros) en el conjunto de su año fiscal finalizado en febrero, frente a los “números negros” de 3 mil 435.9 millones de dólares (3 mil 183.3 millones de euros) contabilizados durante año anterior.

Los últimos acontecimientos de la empresa en México han estado marcados por la paralización de la planta de Mexicali, finalizada en un 65 por ciento, tras un referéndum popular.