Los padres de la pequeña niña de tres años, estudiante del Instituto Juan Sebastián Bach, víctima de abuso sexual a manos de otro alumno más grande y dentro del propio plantel, narraron en entrevista exclusiva para una radio y televisión local de esta ciudad.

Señalaron que su vida y la de su hija cambió el lunes 14 de octubre cuando, al momento de ir al baño, mostró dolor y molestia por lo que al revisarla confirmaron el peor de sus temores, y la pequeña narró, a su modo, lo que ocurrió.

Su hija, su tesoro había sido violentada, pero en la institución ninguna maestra, ni la directora ni la responsable mostraron el mínimo sentido de solidaridad, empatía o preocupación, al contrario, consideraron el hecho como un accidente.

Con lágrimas en los ojos, los padres de la pequeña víctima lamentaron la actitud de la escuela, donde no cumplen con la promesa de cuidar a lo más preciado de cada familia, sus hijos, hasta que pasa una tragedia, como les tocó a ellos.

La impotencia y el dolor se convirtieron en rabia cuando, bajo el argumento de que buscarían la manera de apoyarlos, la escuela los citó y al acudir los recibió un abogado, que en forma hostil y burlona, trató de intimidarlos.

Los padres piden justicia para saber cómo ocurrieron los hechos así como también quién es el culpable, ya que puede volverlo a hacer, pero además por el daño que sufrió su pequeña, quien se encuentra sumamente afectada.

Relataron que ésta tragedia acabó de golpe con la mayor ilusión en la corta vida de su hija, que era la emoción de ir a la escuela, sueño que se rompió de golpe por lo que ella, en su razonamiento, sólo puede definir como “niños malos”.