Redacción.- Una mujer sudafricana compareció esta semana ante una corte tras ser acusada de cortarle el pene al presunto violador y asesino de su hija de cinco años.

Todo ocurrió cuando la niña había desaparecido de su hogar en Cabo Oriental el pasado 3 de agosto luego de que su madre, Veronique Makwena, la dejara al cuidado de una amiga mientras salía por víveres.

Al siguiente día la pequeña fue encontrada sin vida en una letrina pública abandonada cerca de la zona donde vivía.

El caso se investigó y aunque no se logró ninguna captura, un conocido de Veronique, a quien ella acusaba del asesinato, fue interrogado y se le tomaron muestras de ADN, pero fue liberado hasta no tener los resultados.

Al no tener respuesta y haber pasado ya un mes, Veronique, su cuñada y un amigo de la familia, decidieron confrontar al sospechoso y le cortaron el órgano viril.

El sujeto logró recuperar su miembro tras una cirugía y posteriormente identificó a sus tres agresores ante las autoridades, quienes fueron arrestados en septiembre.

Sin embargo, al término de dos semanas recuperaron la libertad gracias a una organización benéfica sudafricana que recogió fondos para pagar la fianza. El dinero sobrante fue utilizado para comprar alimentos y otros artículos que Veronique recibió para su manutención y la de su otro hijo de siete meses.

A comienzos de octubre, el abogado, Fundile Matoto, reconoció el ataque cometido por sus clientes, pero aseguró que se declararían inocentes de intento de asesinato.

Asimismo, subrayó que trabajará para lograr desestimar los cargos y disminuir la pena.

No obstante, expresó su preocupación por el hecho de que la Policía no logró arrestos pese a las muestras de ADN recogidas cuando hallaron el cuerpo de la infante. Al respecto, un portavoz de esa institución afirmó que aún están “esperando los resultados” de estas pruebas.

El juez que atendió el caso este 20 de noviembre decidió posponerlo hasta el próximo 6 de febrero a la espera de una mayor investigación.