#FGR da carpetazo a investigación de la muerte de “El Valedor TV”

La muerte de Juan Espinoza Menera, mejor conocido como “El Valedor TV” ha quedado en el olvido y la investigación de su muerte como una carpeta más sumada a las estadísticas, pero esta vez en las oficinas de la Fiscalía General de la República.

Juan Espinoza Menera murió en la ciudad de Piedras Negras, Coahuila, en circunstancias por demás sospechosas, cuando se encontraba en custodia de autoridades estatales, mientras cubría un hecho violento. “El Valedor TV” ya había sido amenazado de muerte por altos mandos de la Fiscalía y de la Policía de Acción y Reacción.

Lorenzo Menera Sierra, tío de “El Valedor TV” encabezó una lucha social en contra del mal gobierno estatal, en la que señalo como principal sospechoso al comandante “Chamán”, lucha a la que se unieron muchos seguidores de “El Valedor TV”, incluso llevaron acabo una gran caravana por la ciudad de Piedras Negras y una manifestación en las instalaciones de la Fiscalía General de Coahuila, misma que logro acaparar la atención de medios nacionales e internacionales.

Pese a lo anterior, fuentes anónimas al interior de las corporaciones encargadas de realizar las investigaciones informaron que las necropsias hechas al cuerpo “El Valedor TV” arrojaron como resultado que la causa de la muerte fue asfixia por obstrucción de las vías respiratorias por comida, es decir encontraron rastros sopa instantánea, desechando todas las pruebas recabadas donde se mostraban las marcas de la tortura sufrida a manos de agentes de la Fiscalía y de la PAR, en el cruce de Armando Treviño y Mar Muerto, lugar donde fue detenido y torturado.

Durante un mes la familia Menera entabló comunicación con autoridades de Gobernación, las cuales se dedicaron a investigar todo lo relacionado a la muerte del reportero independiente, investigación que ya llegó a su fin y misteriosamente cierra esta carpeta sin enjuiciar a nadie; es decir, la autoridad federal en contubernio con el estado determinaron la causas de la muerte como un accidente del propio fallecido.