La Fiscalía no presentó pruebas suficientes para determinar que Junior Joao Maleck Robles manejaba en estado de ebriedad y a exceso de velocidad el 23 de junio, cuando chocó y mató a Alejandro Castro Martínez y a María Fernanda Peña Álvarez; y, aunque el futbolista fue vinculado a proceso, podría salir libre si llega a un acuerdo con las familias.

El juez Juan José Rodríguez Velarde citó el Reglamento de la Ley de Movilidad y Transporte del Estado de Jalisco para determinar que Maleck pudo prever el accidente sabiendo que es una responsabilidad manejar un vehículo, sin embargo, no aceptó la alcoholuria y los exámenes de velocidad como irrefutables.

Los abogados del futbolista debatieron que la alcoholuria realizada no probaba que éste se excedió en la bebida, pues eran 50 miligramos por 100 mililitros de orina, cuando lo ilegal son 150.

Además, aseguraron que el grado de alcohol presentado por el joven no se redujo, aunque la Fiscalía haya realizado la prueba casi 5 horas después, desde las 8:57 hasta las 13:50, sino que mostraba la cantidad real de consumo.

Sobre la velocidad, el perito Héctor Gómez Villanueva concluyó que el Mustang iba a más de 70.73 kilómetros por hora; la defensa argumentó que, como Avenida Tepeyac no tiene señalamientos, la Ley de Movilidad dice que lo permitido son 50, y para considerarse agravante debe estar 30 arriba de lo permitido, es decir a 80.

Respecto al suero que le aplicaron al futbolista tras el accidente, el Gobernador Enrique Alfaro declaró que “atender a un herido, aun cuando haya sido él quien haya provocado el accidente, es parte de un protocolo normal que no se puede cambiar y que los paramédicos hicieron de la forma correcta”.