Liberan a agentes de la GN y migración; estaban retenidos en una jaula de madera y un pozo

De acuerdo con un comunicado que dio a conocer el Instituto Nacional de Migración, los agentes y elementos se encontraban en “condiciones deplorables y violatorias de sus derechos humanos”.

Por: Agencias

Ciudad de México. – La madrugada del día de hoy fueron liberados los cuatro Agentes Federales de Migración y los siete elementos de la Guardia Nacional retenidos por cinco días, en un poblado de Frontera Colozal, denominado ‘El Chikle’.

De acuerdo con un comunicado que dio a conocer el Instituto Nacional de Migración, los agentes y elementos se encontraban en “condiciones deplorables y violatorias de sus derechos humanos”, por lo que fueron llevados a Palenque, Chiapas, donde personal médico revisó su estado físico y se les proporcionó alimento, para luego ser trasladados a sus lugares de adscripción laboral.

Una de las agentes federales retenidas en el poblado, ubicado en el límite de México con Guatemala, se encontraba con sus dos hijos menores, los cuales estaban de visita en el momento en el que fue privada de su libertad. Por lo que, los menores fueron atendidos y resguardados por Oficiales de Protección Infantil.

Los uniformados fueron liberados después de que las autoridades federales y estatales entregaron a José Moreno y Adolfo Avendaño, capturados el 31 de agosto, acusados de traficar indocumentados. Además, la Guardia Nacional pagó 159 mil pesos de multa porque los agentes retenidos llevaban, sin los permisos correspondientes, tres loros cabeza roja “catalogados como fauna en peligro de extinción”.

¿Por qué inició el problema?

José Moreno y Adolfo Avendaño fueron detenidos el 31 de agosto en la localidad de Chancalá, a media hora de Palenque, cuando cargaban combustible en una gasolinería. Ambos conducían unidades de transporte público que cubren la ruta Frontera Corozal-Palenque, cuando fueron detectados por los uniformados transportando a varios migrantes.

Horas después de la captura de los dos conductores y el aseguramiento de una unidad, los transportistas de la zona y habitantes de San Javier, ubicada en la selva Lacandona, cerca de la frontera con Guatemala, retuvieron a siete agentes de la Guardia Nacional y cuatro INM, entre estos últimos una mujer, para exigir la liberación de los dos acusados y de la unidad, además del pago de 500 mil pesos “por traficar con aves”.

Junto con los once agentes, los pobladores de San Javier devolvieron las armas y los chalecos antibalas que les habían quitado, así como las dos unidades oficiales que tenían.