El matrimonio entre David Allen y Louise Turpin de 57 y 49 años respectivamente, se han declarado culpables, de 14 cargos incluyendo abuso, secuestro, abuso infantil y tortura, el cual perpetraron contra sus 13 hijos informo la oficina del Fiscal de Riverside, California.

Conocerán su sentencia el próximo 19 de abril, sean condenados a una pena de entre 25 años y cadena perpetua, pudiendo pasar el resto de su vida en prisión, a menos que se les conceda la libertad condicional.

A sus hijos se les diagnosticó daño psicológico y nervioso, a pesar los Turpin se declararon inocentes de los 38 cargos que se les imputaban.

El 14 de enero de 2018 la Policía rescató a 12 de los hijos, que encontraron esposados a sus camas con candados y cadenas en el domicilio familiar situado en Perris California, después de que uno de sus hermanos, de 17 años, lograra escapar y llamar al 911 con un teléfono que sacó de la casa. Las autoridades hallaron desnutridas y sucias a las víctimas, de edades comprendidas entre 2 y 29 años (cinco menores y siete mayores de edad).

Una de las hijas explicó a las autoridades que sus progenitores la golpeaban en la cabeza, que la habían asfixiado y que su padre había abusado sexualmente de ella. Ahora la Fiscalía ha revelado que, paradójicamente, los perros de la familia gozaban de perfecta higiene y buena alimentación.