Luego de que las autoridades encontraron que José Ángel Ramos, abuelo del niño que disparó contra sus compañeros en el Colegio Cervantes, era el propietario de las armas que el menor llevó, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) congeló sus cuentas millonarias.

Así lo dio a conocer Santiago Nieto, titular de la UIF, este martes tras una reunión con la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago).

De acuerdo con el periodista Ciro Gómez Leyva, el abuelo del niño del Colegio Cervantes tendía cuentas por más de 100 millones de pesos. Asimismo, el hombre de 58 años habría comprado seis camionetas de lujo en dos años. Y tenía cuentas y flujos de efectivo en Estados Unidos.

Se encontró algún tipo de actividad irregular en cuanto al flujo de efectivo a sus cuentas bancarias [del señor José Ángel Ramos] y a empresas vinculadas con él, y transferencias internacionales hacia Estados Unidos. Eso ha motivado la necesidad de verificar el origen lícito de los recursos”, dijo Nieto ante medios de comunicación.