Sin medidas contundentes como las aprobadas esta semana, la disponibilidad de agua para consumo humano y agrícola se encuentra en un riesgo crítico.
Por: La Jornada
Albuquerque, Estados Unidos; 27 de mayo.- Tras años de tensiones legales, la Corte Suprema de los Estados Unidos ha puesto fin a una histórica disputa sobre la gestión del Río Bravo (conocido en territorio estadounidense como Rio Grande), al aprobar un paquete de medidas diseñado para frenar la sobreexplotación de sus aguas subterráneas y garantizar el suministro hacia el estado de Texas.
El fin de un litigio prolongado
En una resolución emitida este martes, el máximo tribunal estadounidense ratificó la recomendación de un perito judicial, dando luz verde a un acuerdo propuesto por los gobiernos de Nuevo México, Texas y Colorado. Este pacto busca restablecer el equilibrio en un complejo sistema de distribución que abastece a vastos distritos de riego en el sur de Nuevo México y el oeste de Texas.
El plan contempla dos medidas clave:
– Limitación de bombeo: Una reducción estricta en la extracción de aguas subterráneas a lo largo de la cuenca.
– Reordenamiento de derechos: La revocación de derechos de agua en tierras agrícolas del sur de Nuevo México.
Del litigio a la acción “en terreno”
Para las autoridades involucradas, el fallo representa un cambio de paradigma. Hanna Riseley-White, directora de la Comisión Interestatal de Vías Fluviales, celebró la decisión, señalando que los recursos destinados hasta ahora a un “litigio costoso y prolongado” se redirigirán hacia soluciones concretas.
Entre las estrategias de infraestructura y gestión anunciadas destacan:
– Programas de barbecho: Prácticas agrícolas diseñadas para el descanso y recuperación de las tierras.
– Modernización: Implementación de sistemas de irrigación más eficientes.
– Nuevas fuentes: Aprovechamiento de suministros salobres y mejoras en la captación y almacenamiento de aguas pluviales.
Una advertencia sobre la seguridad hídrica
El Río Bravo, que nace en Colorado y se extiende hasta territorio mexicano, es el sustento hídrico de millones de personas. Investigadores han alertado reiteradamente sobre el uso insostenible de su cuenca binacional, advirtiendo que, sin medidas contundentes como las aprobadas esta semana, la disponibilidad de agua para consumo humano y agrícola se encuentra en un riesgo crítico.
Este acuerdo no solo resuelve un conflicto entre estados vecinos, sino que se perfila como una medida de supervivencia frente a la creciente escasez que enfrenta uno de los sistemas fluviales más importantes de Norteamérica.


