La selección de Inglaterra vivió una situación completamente insólita durante su traslado a Kansas City. A pocos días de enfrentar a Croacia en su estreno mundialista, gran parte de su utilería fue robada.
Entre los objetos sustraídos se encuentran los botines personalizados de figuras como Harry Kane y Jude Bellingham, equipos tecnológicos del cuerpo técnico de Thomas Tuchel y prácticamente todos los balones de entrenamiento. De hecho, el equipo quedó con un solo balón disponible para trabajar.
Ante la emergencia, la FA y Nike organizaron un envío urgente de calzado y material de reemplazo desde Europa para evitar que la preparación se viera afectada.
Mientras tanto, la policía local ya realizó las primeras detenciones y reforzó la seguridad alrededor del campamento británico.
Una historia difícil de creer… pero que tiene a Inglaterra en alerta máxima antes de su debut en el Mundial.


