Planteamiento del problema: la agenda de seguridad en México, principal reto de nuestro país y de cualquier Estado nacional, sufre de algunas cargas que no la ayudan a desenvolverse, como la “opinología” respecto a aquello que cada quien, desde su mirada (aislada) considera debe hacerse y el “sobrediagnóstico” que pretende haber hallado (sin compartir) las múltiples causas de su victoria o fracaso.

Pero también hay quienes ofrecemos soluciones claras y contundentes para la construcción de una política pública de seguridad que dé certeza, unidad, desarrollo, prosperidad, concordia y paz.

Solución: no es una utopía alcanzar estos genuinos anhelos. Tan solo se requiere un trabajo tripartita, coordinado, apasionado y con sólidos vínculos de confianza.

1. Fuerzas de seguridad invencibles. Las fuerzas de seguridad deben imponerse ante cualquier amenaza y salir victoriosas cuantas veces sea necesario. Para ello es central que estén equipadas con el mejor armamento, vehículos, uniformes y tecnología, para volver poderosa su operación, dejando claro que nadie (delincuentes) podrá desafiarlas. Y desde luego, certificadas, preparadas y muy bien pagadas. Democrática y socialmente responsables. En la agenda de seguridad nadie puede desafiar al Estado.

2. Liderazgos conciliadores. Los líderes políticos, religiosos, gremiales, culturales y de opinión, por mencionar a algunos de los cientos que son la riqueza ideológica nacional, deben poner el ejemplo en la construcción de paz y unidad. Articularse, darse la mano y guiar desde todas sus expresiones a un pueblo ávido de reconciliación. En la agenda de seguridad no debe haber diferencias y sí, por el contrario, es imprescindible privilegiar las coincidencias.

3. Sociedad civil participativa y organizada. La sociedad civil debe estar cerca de sus autoridades y agencias de seguridad, sentarse en la misma mesa, interactuar a diario con ellas, generar lazos de confianza, intercambiar información y co-construir con sus directivos la política pública de seguridad. Este mecanismo es el camino de la principal reconciliación que nos hace falta: la sociedad amiga de sus agencias. La seguridad que la sociedad merece, la diseña la sociedad misma, los expertos solo orientamos la propuesta social, no la suplimos.

Siempre hay soluciones. Sentémonos todos los inmiscuidos en la misma mesa y empecemos a trabajar, como lo hicimos en Coahuila: unidos por la paz.

* Profesor-investigador especialista en seguridad nacional. Ex director de la Policía Cibernética y de la SSP Coahuila.

@PliegoLuis