Torreón, Coah.— Entre la preocupación y el desconcierto, Maribel Alvarado, madre de los dos jóvenes detenidos por los hechos registrados en la secundaria del ejido La Unión, rompió el silencio y habló sobre la difícil situación que atraviesa su familia.
Dijo que jamás imaginó que sus hijos pudieran estar relacionados con un suceso que conmocionó a la comunidad. Durante su testimonio mostró los lugares donde dormían y señaló que halló imágenes, símbolos y frases que le llamaron la atención, incluidas expresiones de rechazo hacia el mundo; sin embargo, serán las autoridades las encargadas de determinar su significado y su posible relación con los hechos.
Maribel permanece a la espera de la audiencia de sus hijos para conocer su situación jurídica, mientras continúan las investigaciones correspondientes. También manifestó temor por su seguridad y la de otros integrantes de su familia, pues aseguró haber recibido amenazas de parientes de algunas de las personas afectadas.
“Son mis hijos”, dijo con evidente preocupación, y agregó que nunca imaginó enfrentarse a una situación así dentro de su propia familia.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para esclarecer lo ocurrido, determinar las circunstancias y, conforme a derecho, establecer las responsabilidades correspondientes.


