Tragedia en libramiento acaba con una familia

Ramos Arizpe, Coahuila.- Los tres miembros de una familia mexiquense perdieron la vida la mañana de ayer a raíz de un fatal accidente en el que su automóvil se estrelló de frente contra un autobús de pasajeros en el libramiento Norponiente de Saltillo, además seis viajeros y el operador del camión resultaron heridos; después de la tragedia la autopista permaneció cerrada por varias horas.

Los hechos se registraron alrededor de las 7:00 horas, sobre el kilómetro 42+500, cerca de la plaza de cobro Ojo Caliente, por donde la familia transitaba para regresar a su lugar de origen en un Honda Accord de matrícula MKV9737; aparentemente el conductor se quedó dormido al volante, lo que provocó que acelerara inconscientemente.

Fue así que el vehículo invadió el carril contrario y se impactó de lleno contra la parte frontal de un autobús de la línea Enlaces Terrestres Nacionales, en el que al menos 30 personas se dirigían a Nuevo Laredo, Tamaulipas.

A consecuencia de la colisión, el coche quedó partido a la mitad, dejando a sus tres ocupantes, los cuales eran el conductor, identificado como Gilberto Fidel Maldonado Marroquí, una mujer identificada como Génesis Méndez Estrada y su bebé de un año, prensados y sin vida entre los fierros retorcidos.

TRASLADAN A HERIDOS

Por otro lado, el chofer del transporte, identificado como Juan José y seis de los pasajeros, resultaron lesionados al caer de sus asientos, e incluso tuvieron que romper los cristales de las ventanillas para salir de la unidad.

Los heridos fueron auxiliados por paramédicos del cuerpo de Bomberos y a cuatro de ellos se les trasladó de urgencia a un hospital privado, pues presentaban múltiples golpes y lesiones de consideración; el resto de los viajeros transbordó a otro autobús que los llevaría a su destino.

Elementos de la Policía Federal tomaron conocimiento de los hechos y cerraron la circulación de la carretera, mientras personal de la Unidad de Homicidios de la Fiscalía General del Estado realizó los peritajes en la escena.

Los cuerpos de los fallecidos fueron trasladados al Servicio Médico Forense para practicarles la necropsia de ley, esperando que puedan ser identificados y reclamados por sus familiares.

PASAJEROS VIVEN UNA PESADILLA

María de la Luz Longoria abordó un autobús en Zacatecas durante la madrugada para viajar a Monterrey y tras algunas horas de trayecto se quedó dormida, despertando abruptamente al caer desde su asiento hacia el pasillo.

Entre gritos de dolor y confusión, la mujer se levantó con ayuda de otro viajero y junto a varias personas trató de llegar a la puerta para salir, sin embargo ésta se encontraba atascada a raíz del impacto.

A pesar de los múltiples intentos fallidos de abrir la portezuela, Moisés Villanueva no se dio por vencido y empuñando un martillo comenzó a golpear los cristales de las ventanillas de emergencia para tratar de liberar a sus acompañantes.

Una vez que los vidrios cedieron, los treinta pasajeros pudieron salir y fueron testigos de la magnitud de la tragedia, al ver que el automóvil que los había chocado estaba completamente destruido y casi irreconocible.

Con la esperanza de poder encontrar a alguien con vida y brindarle ayuda, Moisés se aproximó al vehículo, llevándose una desgarradora sorpresa al ver que al interior del mismo se encontraban los cuerpos desmembrados de un hombre y una mujer.

La escena se recrudeció aún más cuando Moisés pudo observar una pequeña mano que sobresalía de los restos de metal y a su alrededor varios juguetes y un portabebé; nadie se salvó.

Aún consternados por la difícil experiencia, los pasajeros se comunicaron con sus familias para avisarles que se encontraban a salvo y después de ser valorados por los socorristas abordaron otro camión que los llevaría a sus diferentes destinos.