El marino retirado Miguel Ángel Solano se quedará en El Altiplano; lo acusan de operar sobornos y contrabando de combustible en aduanas
Ciudad de México.- Una juez federal vinculó a proceso al capitán de corbeta en retiro Miguel Ángel Solano Ruiz, “El Capitán Sol”, por presuntamente ser miembro de una supuesta red criminal que controlaba el huachicol fiscal en las aduanas marítimas.
Mariana Vieyra Valdés, juez de control del Centro de Justicia Penal Federal de Almoloya de Juárez, Estado de México, procesó al imputado por el delito de delincuencia organizada con la finalidad de cometer delitos en materia de hidrocarburos.
La juez de elección popular determinó que la Fiscalía General de la República (FGR) ofreció los datos de prueba necesarios para presumir de manera indiciaria la existencia del delito y la posibilidad de que Solano está relacionado al mismo, informaron fuentes judiciales.
Al mismo tiempo, la impartidora de justicia le fijó un plazo de 6 meses para la investigación complementaria, un término que está previsto para que tanto la FGR como la defensa reúnan los datos de prueba que pretendan llevar a juicio, en caso de llevarse a cabo.
Por la naturaleza del delito, la juzgadora también ratificó la prisión preventiva de oficio en el Penal del Altiplano, razón por la que “El Capitán Sol” permanecerá internado en dicho centro penitenciario durante el trámite de su procedimiento penal.
Según los informes recabados, Solano se reservó su derecho a declarar en las audiencias de imputación y vinculación a proceso, es decir, guardó silencio cuando la juez le dio la oportunidad de hacer alguna manifestación.
La audiencia e inició este jueves a las 5:00 horas y concluyó a las 9:37, según la información proporcionada.
El 19 de agosto de 2025 un juez federal de Almoloya de Juárez ordenó la aprehensión de 6 marinos y 7 civiles que presuntamente conformaban una organización delictiva dedicada al contrabando de hidrocarburos en las aduanas de Altamira y Tampico.
La FGR judicializó el expediente señalando a los miembros de la Armada de México con la calidad específica de líderes de la delincuencia organizada.
La lista de marinos con esas funciones la encabezaban el Vicealmirante Manuel Roberto y el Contralmirante Fernando Farías Laguna, sobrinos políticos del ex secretario de Marina Rafael Ojeda, y el Capitán de Corbeta en retiro Miguel Ángel Solano Ruiz “El Capitán Sol”.
De los 13 imputados, Solano fue el último en ser aprehendido. A todos, incluidos los Farías, los capturaron en cuestión de 8 meses, mientras que “El Capitán Sol” fue detenido apenas el viernes pasado en Zapopan, Jalisco, 13 meses y 13 días después de estar prófugo de la justicia.
El 8 de julio pasado, el juez de distrito Juan Aguilar Rodríguez le había concedido un amparo que invalidaba la orden de captura porque fue girada por escrito y no en una audiencia privada oral.
Este fallo fue impugnado por la FGR y, gracias a que el tribunal colegiado aún no lo había resuelto en forma definitiva, las autoridades pudieron capturar al Capitán.
La imputación
La FGR imputa a Solano de ser una pieza clave en el contrabando de hidrocarburos en las aduanas marítimas, pues presuntamente fungía como el responsable de pagar los sobornos a los marinos que administraban dichos recintos y de ser un enlace con sus superiores para facilitar el huachicol fiscal.
El Capitán Alejandro Torres Joaquín, ex director de la Aduana de Tampico y hoy testigo protegido de la FGR, declaró que Solano le enviaba un millón 750 mil pesos por cada buque de huachicol que dejaba descargar en los recintos fiscales. El dinero lo repartía con otros 6 funcionarios.
De abril de 2024 a enero de 2025, Torres admitió haber permitido la descarga de 14 de los 31 buques con huachicol fiscal y cobrar los sobornos tres días o una semana después de que los barcos zarparan.
El Contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar dijo que, cuando era titular de la Aduana de Pantaco, en la Ciudad de México, “El Capitán Sol” le entregaba 200 mil pesos mensuales como “bono” por su buena administración.
Guerrero dice lo anterior en una carta fechada el 14 de junio de 2024 y dirigida al entonces secretario Rafael Ojeda. El Contralmirante fue ejecutado el 8 de noviembre siguiente, cinco meses después de redactar la misiva.
“El Capitán Sol” también es referido como un intermediario que tenía interlocución con el alto mando y podía destrabar cualquier complicación de los contrabandistas de hidrocarburos en las aduanas.
Es el caso del marino Juan Carlos Soto Picha, subdirector de Operación Aduanera de Guaymas y hoy testigo colaborador de la FGR.
Soto declaró a la Fiscalía que en marzo de 2025 Solano le dijo que hablaría con el secretario Rafael Ojeda para que autorizara la descarga de petrolíferos ilegales del buque Torm Agnes en Guaymas, porque “Andy” estaba relacionado con dicho embarque.
El suyo es uno de los dos testimonios que mencionan a Andrés Manuel López Beltrán en la carpeta de investigación, aunque no por su nombre.
“Le mandé un mensaje a Solano diciéndole que eso no estaba autorizado, que eso ya se había salido de control, me dijo que ya le iban a hablar al Secretario de Marina para decirle que era un tema de Andy a ver si a él no le hacían caso, y me dijo esto es solo para tus ojos”, declaró Soto.
“Le comenté a Cordero, que ya había valido, me dijo que era algo político, que él había ido a México a la Secretaría de Marina en fin de año y que había hablado con alguien y que ya era un tema arreglado; y efectivamente como en una hora o una hora treinta ya habían sacado todas las pipas y las maniobras, la fiscalía sí llegó pero el barco ya estaba en maniobra de zarpe”.
Con información de: Reforma


